DV. Juan José Ibarretxe presidió ayer una reunión de representantes del Gobierno Vasco y las diputaciones forales en la que se acordó apoyar la inversión en nuevos proyectos industriales de diez empresas vascas. El lehendakari destacó que 2008 será el último ejercicio en el que el Ejecutivo vasco podrá conceder subvenciones -debido a las limitaciones impuestas por la Unión Europea de cara al futuro-, al tiempo que puso el acento en señalar que estos proyectos representan una buena respuesta del empresariado vasco a la grave crisis económica actual.
En conjunto, el programa aprobado ayer supone la concesión de 31,47 millones de euros de subvención directa a diez proyectos, que movilizarán una inversión total estimada en 648 millones de euros. La subvención media se sitúa así en torno al 5% de las inversiones que realizarán las empresas para poner en marcha estas iniciativas. Las compañías beneficiadas por las ayudas se han comprometido a crear un total de 2.521 puestos de trabajo.
Tecnología punta
Como hilo conductor de todas estas iniciativas hay que destacar que giran en torno a la industria y que incorporan un alto componente de innovación y desarrollo tecnológico. No son meras inversiones en pabellones industriales o equipamientos para ampliar la capacidad de producción de sus promotores, sino que suponen la apertura de nuevas líneas de negocio o de ambiciosos procesos en la creación de nuevos productos. «Tenemos empresas, tenemos ideas, tenemos una sociedad formada -dijo Ibarretxe en la presentación de las subvenciones públicas- y estamos obligados apostar. Queremos mandar un mensaje de esperanza en plena crisis, porque quienes apuesten por proyectos innovadores serán quienes salgan mejor parados cuando se inicie la recuperación de la economía».
El proyecto que ha sido merecedor de la ayuda más importante, con 6 millones de euros, es el auspiciado por el Grupo Afer -la sociedad Habidite-, que quiere revolucionar el mercado de la construcción de viviendas con un sistema de producción modular industrializado. El lehendakari mostró su confianza en este proyecto, al tiempo que señaló que tiene un desarrollo «muy avanzado» y está pendiente de que la Diputación de Vizcaya concluya la gestión urbanística de un terreno, en la localidad vizcaína de Alonsotegi, que se comprometió a poner a disposición de la empresa.
En la relación figuran también nuevas iniciativas de empresas que cuentan con una larga tradición en el País Vasco, como es el caso de Ingeteam, el grupo Ormazabal, Ibermática, Ulma o la farmacéutica Praxis.
El lehendakari reconoció que el difícil momento que atraviesa el sector financiero supone un problema para cualquier iniciativa empresarial. Pese a ello, aseguró que estos diez proyectos «tendrán la financiación suficiente para que puedan convertirse en una realidad. Espero que también la puedan tener los que se planteen en el futuro».
Así, anunció que el Ejecutivo está dispuesto a jugar un papel trascendental con el nuevo Instituto Vasco de Finanzas que va a poner en marcha. «No queremos sustituir a las entidades financieras -advirtió Ibarretxe- pero sí que vamos a ejercer una influencia considerable para ayudar a que las empresas obtengan unos recursos que les resultan imprescindibles. Vamos a pedir a las instituciones financieras que den un paso al frente para apoyar a nuestras empresas».