Casi a hurtadillas, ocultos tras el telón de la captura de Txeroki, policías franceses entregaron el pasado lunes a las autoridades españolas a Ignacio Gracia Arregi, Iñaki de Rentería, que era el responsable de logística de ETA cuando fue detenido en septiembre de 2000. Tras cumplir en cárceles galas ocho de los diez años de condena que le fue impuesta por su pertenencia a la organización terrorista, el dirigente etarra quedó ingresado en la cárcel madrileña de Soto del Real, a la espera de resolver las causas que tiene pendientes en la Audiencia Nacional.
La pena impuesta a Gracia Arregi incluía la prohibición de residir en Francia una vez cumplida la condena carcelaria. Por eso, nada más ser excarcelado, agentes franceses le trasladaron al antiguo puesto fronterizo de Canfranc, sede poco habitual de estos menesteres, donde les esperaban policías españoles, que se hicieron cargo del etarra, le detuvieron y le comunicaron que contra él pesaba una orden de ingreso en prisión en virtud de una causa abierta contra él en el Juzgado Central de Instrucción número 2 de la Audiencia Nacional.
Nacido en Errenteria el 30 de noviembre de 1955, Gracia Arregi está vinculado a ETA al menos desde 1974, cuando huyó a Francia. Miembro de los comandos bereziak de ETA político-militar, ingresó en la rama militar en 1977. Quedó adscrito al 'aparato de información', una especie de 'unidad de asuntos internos' de ETA, durante casi una década, hasta que fue destinado al 'aparato político'. La operación Bidart, que acabó con la cúpula etarra en marzo de 1992, le catapultó a la dirección de la organización.
Cayó en manos de la Policía francesa el 15 de septiembre de 2000, también en Bidart. La documentación encontrada en su poder sobre el 'aparato logístico' de ETA permitió una importante redada en Francia en la que, entre otros, fueron detenidos sus principales colaboradores y subordinados. El 18 de diciembre de 2000, el Tribunal Correccional de París le condenó a cinco años de prisión por un delito de pertenencia a banda armada, que sumó a una condena similar anterior que le había sido impuesta en rebeldía en 1997.
En España, la Fiscalía de la Audiencia Nacional comenzó a revisar las causas que tiene pendientes, mientras que los jueces de instrucción 2, 4 y 5 de ese tribunal le interrogaron ayer en relación con sumarios en los que en su día se dictaron órdenes de busca y captura contra él.
En España fue procesado en febrero de 1996 por el juez Baltasar Garzón, acusado de participar en la planificación de un atentado contra el Rey previsto para agosto de 1995. El Gobierno español solicitó en octubre de 2000 su extradición, pero la Justicia francesa la rechazó.