DV. La hostelería guipuzcoana no llenará en el puente de diciembre, algo insólito en los últimos años para un territorio que acostumbraba a vivir estos días una de sus épocas fuertes del calendario. Aunque desde Aspagi, la asociación de hoteleros de Gipuzkoa, nos comunican que no disponen de datos para estos días, el número de reservas que registran los agroturismos guipuzcoanos y las pensiones de la capital, en torno a la mitad de su ocupación ayer por la tarde, sirven como referencia para prever un puente no demasiado benévolo para los intereses hosteleros.
No obstante, el concejal de Turismo de San Sebastián, Enrique Ramos, era «moderadamente optimista». Admite que la crisis, la incertidumbre meteorológica y su reducción en días harán difícil que se cuelgue el cartel de completo, pero confía en salvar estas fechas con el visitante de última hora. «San Sebastián, y en general Gipuzkoa, es un destino consolidado. El que lo visita sabe a dónde viene. Quizás con la crisis, gaste menos. Por ejemplo, en lugar de llegar el viernes, puede hacerlo el sábado por la mañana y se ahorra una noche, pero somos un destino que aguantará mejor que otros la crisis», apunta.
En su opinión, tan importante como el aspecto económico puede ser el meteorológico. «Es que muchos de nuestros visitantes lo hacen a última hora y el tiempo es fundamental. Primero, porque si hace bueno gente de cerca como Zaragoza o Navarra, o incluso Madrid o Barcelona, se animan más. Y segundo, porque el mal tiempo puede impedir a muchos visitarnos. Por ejemplo, si alguien de Valladolid tiene pensado venir y hay anunciada nieve en las carreteras, se echará atrás y anulará su reserva. Y en estas fechas el 80% de los visitantes llegan por carretera», advierte.
En parecidos términos se expresa Mikel Ubarrechena, presidente de la Asociación de Hosteleros de Gipuzkoa, para quien «la crisis, el mal tiempo que se prevé y que sólo haya tres días forman una coctelera explosiva».
Las pensiones en la capital donostiarra registraban ayer un nivel de reservas del 50%, algo impropio de estas fechas. «Hace un año era imposible encontrar un cama libre en estos alojamientos una semana antes. Estaban completos. Para San Sebastián este puente era muy fuerte. Siempre llenaba, al igual que en Semana Santa y agosto. Este año será diferente».
En su opinión, los restaurantes se defenderán mejor que los bares y establecimientos de ocio nocturno. «El sector servicios, en general, notará un bajón. Por ejemplo, no se ha contrado personal de refuerzo para estos días en la hostelería, algo habitual en otras ocasiones. Los restaurantes cuentan con una clientela más o menos fija, que puede aumentar con el buen tiempo. Los bares de copas vivirán un fin de semana normal, aunque pueden trabajar algo más de lo habitual la noche del domingo».
En la costa, los destinos turísticos tradicionales tienen mejores perspectivas, aunque inferiores a los de otros años. Desde la oficina de turismo de Zarautz se apuntaba ayer que para las noches del sábado y el domingo las plazas hoteleras de la localidad estaban «casi completas» y que con el goteo de última hora se podría rozar el lleno esos dos días. Para la noche del viernes, el número de reservas era inferior.
La oficina de turismo de Hondarribia no tenía aún datos exactos del número de reservas en los alojamientos de la zona, pero en el Hotel Jauregi, establecimiento de referencia en la localidad, las previsiones eran buenas, aunque ayer por la tarde aún había «algo disponible» para las noches del sábado y el domingo.
El agroturismo se defiende
El sector del agroturismo está aguantando bien la crisis. Desde Nekazalturismoa, Idoia Ezkurdia, apunta que «según los datos que nos ha pasado el Eustat, este año hemos aumentado el número de visitantes pero han bajado las noches. ¿Qué quiere decir? Que viene más gente pero se queda menos días. La gente gasta menos».
Aunque las reservas estaban bastante paradas, la última semana se han animado bastante, sobre todo en Gipuzkoa. «Ahora mismo estamos hablando de un 48% de ocupación en Euskadi y un 52% en Gipuzkoa. Pero a última hora se suele producir un tirón importante, sobre todo si hace buen tiempo», admite. Entre las comarcas, el Bajo Bidasoa (72%), Donostialdea (61%) y Urola Costa (51%) son la zonas más demandadas, mientras que el Alto-Bajo Deba son las que menos (37%).
El perfil del visitante sigue siendo parecido, con Barcelona y Madrid, por este orden, como principales lugares de origen del turista rural, mientras que en tercer lugar se produce un hecho casi insólito. «Sí, el tercer ocupante de los agroturismos son vascos, sobre todo vizcaínos y alaveses. También muchos navarros, a los que les encanta la costa guipuzcoana. La crisis hace que la gente no se escape tan lejos y prefiera lugares más cercanos para descansar».