DV. El sindicato ELA ofreció ayer una rueda de prensa para salir al paso de las declaraciones vertidas por el alcalde de Eskoriatza, Pedro Lasagabaster, en relación a la residencia de ancianos eskoriatzarra.
Una de las representantes de ELA señaló que «en el escrito de Pedro Lasagabaster se nos acusaba de demagogos y populistas, y con ello se está confundiendo al pueblo de Eskoriatza. Respecto al problema de la privatización o no de la residencia. El alcalde dice que la residencia ya es privada, y que ellos no van a privatizar por el simple hecho de que ya lo es».
Añade que «queremos dejar bien claro que las residencias de las personas mayores deberían ser públicas. Eso es lo que denunciamos y dijimos en su momento. El caso de Eskoriatza es peculiar porque tiene una titularidad pública, pero sus servicios están en parte están subcontratados. La residencia eskoriatzarras está dirigida por un patronato y gracias al dinero que dejó José Arana al pueblo, se hizo esa residencia o se está gestionando esa residencia».
Recuerdan que «en el patronato hay dos personas que son totalmente públicas, y electos cada 4 años por el pueblo de Eskoriatza: el alcalde y la concejala de Bienestar Social».
Indica que «el Ayuntamiento ha puesto el futuro de la residencia de ancianos mediante una consulta. El consistorio sí ha dado dinero público, de todos los eskoriatzarras, a la residencia. No tiene potestad ninguna alcaldía de que una entidad privada salga a consulta dirigiendo cuál va a ser su futuro y se le inyecta dinero público».
En contra de la consulta
Otra representante quiso añadir que «nosotros desde el principio dijimos que estábamos en contra de la consulta, no porque estemos en contra de la democracia participativo, si no porque desde el principio el planteamiento no nos pareció el correcto. Por otra parte ninguna de las tres opciones que se presentaban en la consulta era acorde con nuestras reivindicaciones».
Dice que «demandamos nosotros unos servicios públicos en ese tipo de residencias, de calidad. Entre las tres opciones el Ayuntamiento solo veía viable una de ellas, porque para llevar adelante las otras dos, el consistorio dejaba bien claro que no tenía un duro, por tanto era solo una opción la viable. Además, el Ayuntamiento no dejó nada claro desde el principio qué resultado debía ser el mínimo para que el resultado fuera vinculante».
Critica que «los mismos días en los que la gente estaba votando sobre las opciones para la residencia, se dio a conocer un escrito en los que se explicaban los criterios a seguir para que la consulta fuera vinculante o no. Se publicaba en esa información que para que fuera el resultado vinculante la participación mínima tenía que ser del 33%. Este criterio no fue consensuado por todos los partidos que conforman el consistorio eskoriatzarras, algunos pedían un mayor porcentaje, pero finalmente quedó en ese 33%. Por tanto ha quedado clara su incongruencia. No han hecho lo que dijeron que iban a hacer. La consulta popular no obtuvo el interés necesario para que fuese vinculante, ya que solo 2 de cada 10 vecinos eskoriatzarras emitieron el voto».
Y concluye: «El Ayuntamiento se ha aprovechado de esta consulta popular para legitimar una decisión que desde el principio estaba ya tomada y canalizada hacia la opción C. Y así han limpiado su imagen haciendo una consulta popular y dando cauce a la democracia, pero sabiendo que la decisión ya de antemano estaba tomada. Y por tanto ahora la residencia se aprueba para dejarla en manos de la empresa GSR».