La aguja, cada vez más baja en Bosnia-Herzegovina. / Afp
El precio del gas centra las disputas
La compañía rusa suspendió el 1 de enero el suministro de gas a Ucrania al no ponerse de acuerdo con Naftogaz sobre el precio de su carburante en 2009 y las tarifas de su tránsito por territorio del país vecino. Al tiempo, acusó a Naftogaz de desviar el carburante exportado por su territorio a Europa e incrementó el bombeo a través de Bielorrusia y Turquía para compensar el presunto robo de gas.
Varios países del centro y este de Europa han informado estos días de reducciones en los suministros de carburante ruso a causa de la nueva 'guerra del gas' entre Rusia y Ucrania, como la que afectó las exportaciones a varios estados europeos a principios de 2006. Tanto Rusia como Ucrania pidieron estos días la mediación de la UE, que por ahora eludió entrar en el conflicto, aunque exigió a ambos países que resuelvan cuanto antes su litigio comercial.
Antes de romperse las negociaciones, el 31 de diciembre pasado, Moscú proponía a Ucrania elevar el precio del gas de 179,5 dólares por mil metros cúbicos en 2008 a 250 dólares en 2009, manteniendo la tarifa de tránsito en 1,7 dólares para el transporte de cada mil metros cúbicos a cien kilómetros de distancia.
Siete de ellos aseguran que el parón ha sido absoluto: Bosnia-Herzegovina, Hungría, Turquía, Grecia, Croacia, Macedonia y Bulgaria
Desde Bosnia-Herzegovina se afirma que, si no se soluciona pronto, el problema puede derivar en "catástrofe humanitaria" por el frío
Vladimir Putin ordenó ayer reducir los suministros de gas en la frontera con Ucrania en el mismo volumen en que "fue robado"
Rusia y Ucrania se echan mutuamente la culpa, aunque desde ambos países se dice que están dispuestos a hacer concesiones
Rusia y Ucrania se han declarado hoy preparadas para reanudar las negociaciones sobre el conflicto del gas, pero sin manifestar una clara disposición a hacer concesiones para superar la crisis que afecta gravemente a los envíos de carburante a Europa.
De hecho, al menos una docena de países europeos están sufriendo en sus carnes la disminución, e incluso la desaparición, del suministro. En Bosnia-Herzegovina se habla incluso de posible "desastre humanitario", pues las calefacciones dejan de funcionar en plena ola invernal de frío.
Siete países han anunciado que el suministro ruso ha desparecido totalmente: Bosnia-Herzegovina, Turquía, Grecia, Croacia, Macedonia, Bulgaria y Hungría. Otros dos hablan de un corte casi total, como Austria y Rumanía. Y hay algunos medianamente afectados: Polonia, República Checa, Francia, Alemania e Italia.
Después de que la Unión Europea (UE) instara hoy en duros términos a Rusia y Ucrania resolver sus diferencias en esta semana, el presidente de la gasista estatal ucraniana Naftogaz, Oleg Dubina, ha anunciado que viajará el próximo jueves a Moscú; en la capital rusa, el portavoz de Gazprom, Serguéi Kupriánov, ha declarado que el consorcio ruso está dispuesto a retomar de inmediato las negociaciones.
La Unión Europea ha exigido el restablecimiento "inmediato" del suministro de gas desde Rusia después de que varios países comunitarios hayan registrado "cortes importantes" en su abastecimiento. La Comisión Europea y la presidencia checa de turno de la Unión, han afirmado en un comunicado conjunto que la situación es "completamente inaceptable".
Los cortes de suministro se produjeron sin aviso previo y "en clara contradicción" con las garantías dadas por las máximas autoridades rusas y ucranianas de que sus tensiones bilaterales no afectarían al suministro hacia la Unión Europea. En medio de la crisis, la UE ha insistido a Rusia y Ucrania para que concluyan sus negociaciones de manera definitiva y zanjen su disputa comercial bilateral.
Emergencia en el sureste europea
El portavoz de la gasística estatal ucraniana, Valentín Zemlianski, citado por la agencia Interfax Ukrainy, ha declarado que "los suministros han caído hasta los 92 millones de metros cúbicos diarios", tras recordar que Gazprom bombeaba poco más 286 millones de metros cúbicos de gas natural.
Zemlianski ha advertido de que la brusca caída de la presión en la entrada del sistema de gasoductos ucranianos conducirá inevitablemente a la reducción en las próximas horas de los suministros de carburante a los consumidores europeos. "Gazprom ha cortado todas las comunicaciones con Naftogaz", ha añadido el portavoz.
Nada más informar el Ministerio de Economía búlgaro de que todo el suministro de gas ruso destinado a Bulgaria, Turquía, Grecia y Macedonia se encuentra paralizado, el ministro turco de Energía, Hilmi Guner, ha confirmado que el suministro ha sido interrumpido y ha citado al embajador de Ucrania para tratar el problema. Pese a esta situación, fuentes de la estatal Corporación Turca de Gasoductos (BOTA) aseguran que los gasoductos seguían operando al nivel normal y no se registraban problemas con el flujo de gas natural desde Rusia.
Putin ordenó ayer la reducción
El primer ministro ruso, Vladímir Putin, ordenó ayer la
reducción de los suministros de gas en la frontera con Ucrania en el mismo volumen en que el carburante ruso "ha sido robado" en el vecino país en su tránsito hacia los consumidores europeos.
El jefe del Gobierno aceptó la propuesta del presidente de Gazprom, Alexéi Miller, de reducir los suministros en la frontera de Rusia y Ucrania "en el mismo volumen en que ha sido sustraído -65,3 millones de metro cúbicos- y, en adelante, de recortar según el volumen de gas robado diariamente", según ha informado la agencia Interfax.
Gazprom instó anoche a Naftogaz a compensar, con sus propios recursos, esos 65,3 millones de metros cúbicos de gas y bombearlos a a los consumidores europeos en la frontera occidental de Ucrania.